El proyecto tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas con esclerosis múltiple y/o otras enfermedades neurológicas que cursan con discapacidad, potenciando su autonomía personal en el entorno domiciliario en las cuatro provincias del territorio catalán. Para ello, se articula un conjunto de servicios y técnicas de atención personalizada a través de un equipo profesional multidisciplinar.
Las actuaciones se centran principalmente en fomentar la autonomía personal y se dividen en dos grandes bloques: las acciones realizadas en el entorno domiciliario orientadas al mantenimiento físico y psicosocial de la persona atendida (a cargo del equipo multidisciplinar); y las acciones enfocadas a promover la inclusión social y la participación en la comunidad a través del voluntariado social.
Como resultado, se favorece la permanencia en el domicilio y se retrasa, o incluso se evita, la institucionalización. Para que la intervención sea efectiva, es imprescindible un abordaje desde distintas disciplinas, con el objetivo de minimizar el impacto y los efectos de la discapacidad. Además, este tipo de intervención conlleva un ahorro para la administración en costes de atención especializada, actuando de forma preventiva ante posibles complicaciones secundarias propias de la enfermedad. Uno de los principales impactos positivos esperados del programa es la mejora o mantenimiento del bienestar físico, cognitivo, emocional y relacional.